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¿Cómo quieres transformar tu organización?

Los modelos visuales tienen el gran poder de crear un significado compartido, y los negocios se vuelven más ágiles cuando todos comprenden el significado de la dirección o los pasos que se dan hacia un objetivo.Cualquier transformación a gran escala sólo será exitosa si puede cambiar el modelo mental predominante en la organización a uno nuevo y diferente, pero para ello, necesita ser capaz de representar cómo será ese modelo “nuevo y diferente” y por qué ya no es viable el anterior. El cambio (generarlo, gestionarlo, sostenerlo…) afecta por igual a todas las partes de una organización y, cual reacción en cadena, a su contexto o ecosistema: partners, proveedores, clientes, comunidad en la que opera… Pero la complejidad inherente a las organizaciones añadida a la complejidad creciente del entorno hace que sea urgente adoptar estrategias y herramientas con un carácter orgánicamente adaptativo y de efectividad probada.

La visualización ayuda a gestionar la complejidad.

La visualización, en su concepción más amplia, ayuda a gestionar la complejidad, ya sea usando tecnologías para visualizar los descubrimientos tras el análisis de grandes cantidades de datos, definiendo mapas de información, conformando sistemas o encontrando otras maneras creativas de trabajar con la información para poder mostrarla y conectar con las personas, que puedan reconocer esa complejidad e identificar direcciones estratégicas que tomar. Modelar el cambio visualmente proporciona un modo de involucrarlas en lo que está ocurriendo de forma que sea más fácilmente entendible para cada una a nivel personal, lograr que se comparta esa visión y se construya el camino hacia ella de manera conjunta para tener un impacto en el sistema, evolucionándolo, transformándolo.

El uso y desarrollo del pensamiento visual como habilidad o la aproximación al uso sistemático de herramientas de visualización, genera un impacto medible en cualquier nivel o parte de ese sistema que es la organización.

Personas —> Mejorará el entendimiento de sus motivaciones, sus comportamientos o hábitos, sus modelos mentales, filtros o creencias y cómo impactan en su trabajo y relación con los demás.

Equipos —> (definidos como grupos de personas que necesitan cooperar para cumplir sus objetivos, para diferenciarlos de “grupos de trabajo”, que pueden estar bajo el mando de un manager y alineado con unos objetivos generales, pero que la mayoría del tiempo trabaja de forma individual). Los equipos “visuales” son aquellos que sacan el máximo partido del trabajo con pensamiento visual para lograr sus objetivos. Trabajar visualmente en equipo tiene unas ventajas clave: mejora su foco promoviendo un propósito común; construye la relación y confianza y unifica criterios, en una fragmentación cada vez mayor de las fuentes y canales de información, mejora la identificación de patrones para llegar a soluciones, y el seguimiento, tanto para que el equipo esté siempre en la “misma página”, como para poder comunicar su trabajo a los diferentes stakeholders o incluso compartir las mejoras prácticas con otros equipos.

Los equipos “visuales” son aquellos que sacan el máximo partido del trabajo con pensamiento visual para lograr sus objetivos.

Líder/manager —> Decía Ed Friedrichs, pasado CEO de Gensler, “los líderes se centran en hacer las cosas correctas, y los mánagers se centran en que las cosas se hagan correctamente…» Ambos tienen mucho que ganar adoptando el uso de herramientas visuales ya que todas construyen sobre sus principales funciones: crear awareness,generar involucración, clarificar los descubrimientos hacia los objetivos correctos, construir un sentimiento de responsabilidad.

El hecho es que todos usamos ya herramientas visuales diariamente: diagramas, gráficos, canvas, presentaciones con diapositivas, pero hay dos cuestiones clave: saber cuáles, cuándo y cómo usarlas porque algunas generan más involucración que otras, algunas potencian el entendimiento más que otras, algunas invitan a jugar con la ideas y construir pensamiento más que otras… trabajar en un DAFO o ver una presentación en powerpoint no apoya esta clase a aprendizajes o comportamientos ni ayudan a escalar acciones e iniciativas cuando de cambio o transformación se trata.

Tomando una referencia de David Sibbet, «en los organismos vivos, cada célula guarda sus instrucciones en el ADN. El ADN contiene la historia de cómo las diferentes partes del organismo deben crecer y comportarse. Si una célula se encuentra en el subsuelo, crecerá como raíz, así como crecerá como hoja si se encuentra en una rama. No hay un mando central para dirigirlo, ellas saben qué hacer.»Del mismo modo y usando la analogía,«cuando las personas saben cómo su trabajo se relaciona con las metas más amplias de la organización y tienen un verdadero entendimiento del modo en el que deberían estar desarrollándolo, la organización es más ágil y eficiente». Desarrollar esta clase de entendimiento general sobre las verdaderas “cosas” que hay que hacer y cómo se construyen entre ellas para llegar a algo mayor, es el trabajo principal no sólo del liderazgo, sino un efecto clave del poder de la visualización usado de manera estratégica.

Desde Actitud Creativa no sólo creemos firmemente en el poder transformador del pensamiento visual y las herramientas visuales, sino que los incorporamos en nuestra aproximación para ayudar a las organizaciones y sus equipos a agilizar e innovar en la consecución de sus objetivos.

Referencias usadas para el artículo: «Visualising Business Transformation», Jonatan Whelan & Stephen Whitla; «Visual Teams» & «Visual Leaders», David Sibbet.

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